MAGNETÓFONO REVERE T-1100 MAGNETTE – REVERE CAMERA CO
- ID Museo644
- GrupoEquipos Audiovisuales
- SubgrupoGrabador de audio
- FabricanteSEVERE CAMERA CO
- País de origenCHICAGO ILLINOIS, USA
- Fecha1956-1958
- Alto35.5cm
- Ancho38cm
- Largo22cm
- Caract. técnicasCorriente alterna (CA, Inglés = AC) / 105 -120 2 Altavoces / Ø 5.25 inch = 13.3 cm
- MaterialCUERO, TELA, PLÁSTICO, FIBRA DE VIDRIO
Registrador y reproductor de sonido analógica portátil de bobina abierta que permite registrar sobre cinta de plástico señales eléctricas. Grabadora de dos velocidades (3,75 y 7,5 ips) y doble pista. Caja duradera de fibra de vidrio, perforada. para una distribución completa del sonido de 360 grados. Dos altavoces de excursión acústicamente adaptados. Indicador de grabación de dos niveles, contador de índice automático.
Fabricado en Chicago (Illinois, U.S.A.) por la empresa REVERE CAMARA CO. en plástico color beige y componentes en metal. Tiene dos receptores de voz, uno de superficie (microfon revere camera model C-24-162-1 fabricado por shure brothers inc) y otro de mano. Donado por d. Vicente Benavent
El magnetófono de bobina abierta o simplemente magnetófono, es un equipo que permite registrar sonidos en un soporte magnético adherido a una cinta plástica mediante el procesamiento de señales eléctricas provenientes de micrófonos como la voz humana, instrumentos acústicos o eléctricos. El magnetófono de bobina abierta corresponde a un sistema de grabación magnética, bien sea analógica o bien digital.
Hasta la llegada de los ordenadores o computadores en la década de 1990, los magnetófonos de cinta fueron el medio indispensable para guardar datos, registrar música, discursos, información como programas de radio entre otras aplicaciones. Durante los años 1960 a 1980 los músicos de rock explotaron al máximo las cualidades de estas máquinas, cortando pedazos de cinta y empalmándolas para crear complejas suites con efectos musicales intrincados, además de reproducir voces o instrumentos al revés (revirtiendo la cinta), o produciendo variaciones en la velocidad en un sonido grabado para obtener distintos efectos.
Fue una máquina indispensable durante décadas. Desde los primitivos y rudimentarios modelos de los años 30, tanto los magnetófonos como los discos de microsurco fueron mejorados para lograr una buena calidad de sonido en los años 50, justo cuando comenzaba la fiebre juvenil por el rock and roll.
En 1930 AEG (Allgemeine Elektrizitäts Gesellschaft, por su nombre en idioma alemán) en Berlín realizó los primeros ensayos para la construcción de grabadoras de cinta magnética, basándose en los principios de Pfleumer, y en 1932 éste otorgó los derechos para su uso por parte de AEG. La empresa comercializó los primeros magnetófonos de alambre de acero en 1933. Ellos querían desechar las cintas de papel recubiertas de óxido de metal porque se deterioraban con gran rapidez, por ello, se asoció con la firma química alemana IG Fabenindustrie (IG Farben), filial de la multinacional química alemana BASF (Badische Anilin Und Soda Fabrik, por su nombre en alemán), para desarrollar un soporte magnético conveniente. Se trataba de una cinta flexible de acetato de celulosa (material portador) cubierta con una pintura (laca) de óxido férrico (Fe3O4). Estas cintas plásticas eran mucho más ligeras que las anteriores de metal sólido, lo que permitió que se fabricaran magnetófonos más pequeños y menos costosos. BASF llegó a fabricar 50 000 metros de cinta magnética. La cinta constaba de una lámina de acetato de celulosa como material de soporte, recubierto con una laca de óxido de hierro como pigmento magnético y acetato de celulosa como aglutinante.
El magnetófono modelo K1 hecho por Telefunken AEG y la cinta magnética manufacturada por BASF fueron presentados al público por primera vez en 1935, en la Exposición Radiotécnica de Berlín. En 1936 el Juzgado de Alemania canceló la patente de Pfleumer, puesto que su idea de recubrir una cinta con polvo de hierro la había patentado Valdemar Poulsen en 1898 y 1899, por lo que Poulsen se destaca como el inventor de la grabación magnética. El magnetófono K1 fue el primer modelo en sustituir el alambre de acero por la cinta de acetato de celulosa. Al año siguiente los ingenieros de BASF grabaron la Sinfonía n.º 39 de Wolfgang Amadeus Mozart, bajo la dirección de Thomas Beecham. Pero los resultados fueron decepcionantes debido a la baja calidad de este nuevo artefacto, por lo que los ingenieros de AEG tuvieron que hacer modificaciones y mejoras al artefacto para solucionar estos inconvenientes
